María Esther Diez sentada ante su portátil en una terraza.

Me dedico a gestionar redes sociales y, aun así, encontrar tiempo para las mías también me cuesta. Entre el trabajo para mis clientes y la comunicación de mi propio negocio, sé lo fácil que es dejar una publicación pendiente. Entiendo que te plantees delegar redes sociales para aliviar esa carga.

Por eso entiendo que las redes terminen ocupando los huecos que quedan: después de atender a un cliente, entre dos tareas o cuando la jornada ya debería haber acabado.

Delegar redes sociales puede ayudarte, pero conviene saber qué trabajo vas a dejar en otras manos y qué seguirá necesitando tu participación.

No tienes que preparar las publicaciones

Si contratas la gestión de tus redes sociales, no deberías tener que entregar cada texto escrito, cada imagen elegida y cada publicación pensada.

La planificación, la redacción, el diseño, la edición y la publicación son tareas que puedes delegar, según el servicio acordado.

Lo que sí hace falta es compartir información sobre tu negocio. Hay una diferencia considerable entre explicar una novedad y tener que convertirla tú en una publicación terminada.

En mi trabajo parto de las fotografías, los vídeos y los conocimientos que aporta cada empresa. A partir de ahí selecciono los temas y preparo los contenidos.

Una fotografía necesita algo de contexto

Mi especialización en hostelería, gastronomía y vino me ayuda a entender esos sectores, pero no sustituye lo que sabe cada negocio sobre su propia actividad.

Una fotografía de un plato puede servir para comunicar cosas distintas: presentar una incorporación a la carta, explicar un ingrediente o enseñar una propuesta para grupos. Para elegir el enfoque necesito conocer qué hay detrás de esa imagen.

Con una botella de vino sucede algo parecido. La fotografía muestra el producto; la información permite contar algo que ayude a entenderlo.

No hace falta que redactes esa explicación como si fuera un anuncio. Basta con facilitar los detalles relevantes para que puedan convertirse en contenido.

Qué información debe seguir aportando el negocio

Hay datos que necesitan tu confirmación: precios, horarios, disponibilidad, condiciones y cambios en lo que ofreces.

También conviene establecer qué mensajes puede responder la persona que gestiona las redes y cuáles debe consultarte. Una pregunta sobre un horario confirmado es diferente de una reclamación o una petición especial.

Yo prefiero acordar estos límites al principio. Evita interrupciones innecesarias y permite saber cuándo una respuesta necesita la intervención del negocio.

Cómo organizarte para delegar redes sociales

Antes de empezar, aclara cómo vais a compartir las novedades y revisar el contenido.

También conviene acordar qué accesos necesita cada persona. Si utilizas Facebook, puedes consultar la guía oficial de Meta para dar, modificar o retirar el acceso a una página.

Puedes optar por aprobar un calendario de publicaciones o dar más autonomía dentro de unos criterios acordados. Lo importante es que el sistema encaje con tu disponibilidad.

Agrupar las revisiones y reunir el material en un lugar común son opciones que conviene valorar. Si cada publicación exige buscar fotografías, confirmar datos y resolver dudas por separado, la colaboración puede terminar ocupando más tiempo del previsto.

Revisa el material disponible antes de contratar

Las fotografías y los vídeos merecen una conversación propia.

¿Tienes material reciente? ¿Quién puede hacer nuevas imágenes? ¿Necesitas una sesión profesional? ¿Está incluida o se presupuesta aparte?

Aclararlo permite conocer el coste y la dedicación que realmente requiere el servicio. También ayuda a plantear un calendario que se pueda mantener con los recursos disponibles.

Cómo saber si estás delegando de verdad

Antes de aceptar una propuesta, comprueba si puedes responder estas preguntas:

  • ¿Qué tareas asumirá el profesional?
  • ¿Qué información y materiales tendré que facilitar?
  • ¿Qué necesitará mi aprobación?
  • ¿Cómo resolveremos las consultas y los cambios urgentes?

Delegar redes sociales requiere cierta colaboración. La cuestión es que tu participación se concentre en lo que conoces y debes decidir, mientras otra persona se ocupa de desarrollar la comunicación.

Si quieres valorar ese reparto para tu empresa, puedes conocer cómo trabajo la gestión de redes sociales.